domingo, 15 de mayo de 2016

Proyecto Educativo Institucional 




El Proyecto Educativo Institucional (PEI) es un instrumento que ordena y da sentido a la gestión de los establecimientos educacionales, entregando un marco de acción a las normas, estructuras y procesos desarrollados por las instituciones educativas, así como también expresando la voluntad formativa de la comunidad educativa. De esta forma, el PEI es un instrumento que orienta el quehacer y los procesos que se desarrollan en un establecimiento educacional, dota de sentido a los actores hacia el logro de las metas de mejoramiento y ordena la gestión institucional, curricular y pedagógica para el mediano y largo plazo, articula los proyectos y acciones innovadoras en torno al aprendizaje y la formación de los estudiantes.
El PEI, una vez definido, indica un norte claro hacia donde se encamina el establecimiento, señalando tanto la ruta como la meta que pretende alcanzar una institución educativa. De esta forma, el PEI entra en inmediata relación con la Convivencia dentro del espacio educativo,y por consiguiente con la Política de Convivencia Escolar en cuanto a que no solo enmarca el desarrollo de las relaciones humanas dentro de la Escuela en función de un objetivo establecido, sino que a su vez el PEI se ve afectado por la comunidad educativa entendiendo que es de quien surge en primera instancia. El Proyecto educativo, elaborado por el conjunto de la comunidad educativa, genera las condiciones propicias para lograr la participación, la gestión institucional y curricular, y las formas de convivencia que se deseen. En este sentido, se debe entender al PEI como la herramienta usada para dar orden a la gestión de enseñanza, refiriendo entonces a la forma en que se debe estructurar la Escuela, como espacio fundamental de convivencia escolar.
En el caso chileno, es posible evidenciar a través del análisis de la Política de Convivencia Escolar, que el objetivo del sistema educacional, reflejado en la configuración del espacio Escuela, es la conformación de los estudiantes como ciudadanos críticos y sujetos de derecho funcionales a la sociedad en su búsqueda del bien común.




Fuente: MINEDUC (2014). Proyecto Educativo Institucional. Orientaciones para la elaboración. Cartilla para la comunidad educativa.

Página de interés: Mejora Escolar. La ruta para construir la escuela que queremos. http://ww2.educarchile.cl/PORTAL.HERRAMIENTAS/mejoraescolar/index.html

Los objetivos de Aprendizaje Transversales




¿Qué son?



Los Objetivos de Aprendizaje Transversales son metas generales para la educación escolar referidas al desarrollo personal y a la conducta moral y social de los estudiantes. El logro de estas metas depende de la totalidad de elementos e individuos que conforman el ámbito escolar, por lo que se encuentran en estrecha relación con la convivencia escolar. La particularidad de estos objetivos es que deben ser promovidos a través del conjunto de las actividades educativas durante el proceso de Educación General Básica, sin que estén asociados de manera particular y exclusiva con una asignatura o con un conjunto de ellas en particular. Estos objetivos no solo se logran en el ambiente de clases, sino que también en los recreos, fiestas escolares, y en todo proceso de relación entre individuos pertenecientes a un mismo ambiente escolar.


Un claro ejemplo de esto es el impartimiento de los contenidos relacionados a la educación cívica y la formación de un ciudadno asociado al currículum, que en general se ve asociado a la asignatura de Historia y Ciencias sociales, convirtiendose en algo meramente especifico y sin ninguna carácteristica relacionada a la transversalidad que debería obtener en base a su estrecha relación con la actual política de convivencia escolar.


En lugar de proponerse tan solo como un contenido dentro de la asignatura, este proceso debería impartirse a lo largo del currículum escolar, en lenguaje y comunicación, quizás dentro de los discursos expositivos viendolos relacionados a la actividad y campaña política, o al alcance de la información, o en biología desde un punto de vista ecológico, abogando por una formación ciudadana que vea tanto aristas economicas, sociales, ecologicas, entre otras.


Objetivos


  1. Crecimiento y autoafirmación personal: se busca que los estudiantes conformen y afirmen su identidad personal, que desarrollen un autoconocimiento, así como también su propia afectividad y equilibrio emocional, y que profundicen en la contemplación de sentimientos fraternales. En este ámbito, se busca que los estudiantes adquieran un sentido positivo ante la vida, una sana autoestima basada en el conocimiento personal tanto de sus facultades como de sus limitaciones. Así mismo, favorecer el desarrollo físico personal y el autocuidado; promover y valorar la perseverancia, el respeto y la creatividad, etc.


  1. Desarrollo del pensamiento: se busca que los estudiantes desarrollen y profundicen las habilidades relacionadas con la generación de ideas, el pensamiento crítico y creativo; que progresen en su habilidad de experimentar y aprender a aprender; y que desarrollen las habilidades de predecir, estimar y ponderar, los resultados de las propias acciones en la solución de problemas. Se busca por tanto que los estudiantes logren identificar, procesar y sintetizar información; que aprendan a exponer y defender ideas; a resolver problemas de manera reflexiva; a organizar, clasificar, analizar, interpretar y sintetizar información; y a diseñar, planificar y realizar proyectos.




  1. Formación ética: se busca que los estudiantes desarrollen y afiancen progresivamente la voluntad para autorregular su conducta y desarrollar su autonomía en función de una conciencia éticamente formada en el sentido de su trascendencia, su vocación por la verdad, la justicia, la belleza, el bien común, el espíritu de servicio y el respeto por el otro. Para ello, los estudiantes deben aprender a conocer, respetar y defender la igualdad de derechos esenciales; valorar el carácter único de cada ser humano; reconocer y respetar las diversidades, tanto religiosas, como culturales, étnicas; y finalmente ejercer de modo responsable grados crecientes de libertad y autonomía personal.



  1. La persona y su entorno: se busca, en el estudiante, el mejoramiento de la interacción personal, familiar, social y cívica, espacios en los que deben regir valores de respeto mutuo, ciudadanía activa, identidad nacional y convivencia democrática. Para ello, el estudiante debe ser capaz de valorar la vida en sociedad como una dimensión fundamental en el proceso de crecimiento individual; apreciar la importancia de la familia; reconocer la importancia del trabajo como forma de desarrollo personal, así como también del trabajo en equipo; proteger el entorno natural y sus recursos como contexto del desarrollo humano; conocer y valorar la historia; así como también conocer y valorar la igualdad de derechos entre hombres, mujeres y todo el espectro social.




  1. Tecnología de información y comunicación: se busca potenciar el aprendizaje y el desarrollo personal de los estudiantes a través de la capacidad de utilizar estas tecnología para acceder, analizar y comunicar información, así como para participar en diversos tipos de redes, haciendo un uso responsable y constructivo de estas herramientas tecnológicas. Se busca por tanto que el estudiante aprenda a utilizar las TICs; aprenda a utilizar aplicaciones para representar información y situaciones; a buscar, acceder y evaluar la calidad y pertinencia de las fuentes de información; a participar en redes virtuales de comunicación  y en redes ciudadanas de participación; para finalmente hacer un uso consciente y responsable de las tecnología de la información y la comunicación.


Fuente: Objetivos Transversales, en Bases curriculares consulta pública Educación Básica Abril 2011.


¿Cómo esta política de Convivencia escolar se condice con nuestro contexto?


Debido a la constante maleabilidad y cambios presentes en el tejido y estructura social, se debe entender la política de convivencia escolar como una herramienta, un instrumento para la formación y el levantamiento de los niños hacia las orientaciones dictadas por el escenario social vigente.El presente eje de la política de convivencia se centra en la formación del sujeto como un ser y un proceso completamente social, que se crea y se construye a partir de las interacciones con la comunidad educativa tanto dentro como fuera de la institución escolar, para así recrear procesos de aprendizaje de forma significativa, más validos y mas duraderos en el estudiante. En pocas palabras, el estudiante deja de ser visto desde la individualidad y pasa a formar parte de un contexto, una historia y un escenarioComo vimos en una entrada anterior, la convivencia escolar se va adaptando continuamente a las necesidades que nacen del tejido social en constante cambio. Es por eso que en la entrada de hoy veremos como esto puede aplicarse en nuestro caso. Vease por ejemplo, la lucha por la educación que nace el 2006 y que vuelve a la notoriedad el 2011, donde, entre todas las demandas, se incluye la incorporación de la educación cívica, demanda a través de la cual podemos comprobar tanto la importancia que se le da a los contenidos como forma de construir sujetos y ciudadanos; y como  forma de permeabilidad de la política de convivencia escolar.Otro ejemplo podríamos tomarlo de la multisectorialidad presentes en los diversos movimientos por la educación, en donde suele manifestarse el autoconocimiento de uno mismo dentro de una familia, dentro de un contexto social. Con esto nos referimos, en palabras más simples, a la colaboración de distintos actores sociales dentro de las manifestaciones tanto coyunturales como continuas, como por ejemplo, pescadores, profesores y estudiantes, donde se destaca la solidaridad basada en las relaciones de parentesco, y en el entendimiento de la pertenencia a la misma clase social. Ahora bien en estricto rigor podemos señalar que las políticas de convivencia escolar, a pesar de evolucionar a grandes pasos, hoy se alejan enormemente a la realidad que se vive en los establecimientos educacionales, en los cuales se puede constatar que prima una lógica punitiva y  competitiva de la convivencia escolar propia del actual sistema económico imperante.



Si bien muchas de las nuevas políticas de convivencia escolar en Chile, como las señaladas en la entrada anterior, apuntan a un enfoque participativo, colaborativo y solidario estas no logran su cometido muchas veces por la misma deficiencia que existe de parte del sistema educacional chileno para abstraer a la educación del espacio mercantil y comenzar a concebirlo como un espacio de educación crítico y solidario que forme un ciudadano íntegro comprometido con la sociedad. En esta línea consideramos que va el trasfondo de los ejemplos anteriormente dados con respecto a las movilizaciones en pos de un cambio estructural del sistema educacional, ya que si bien se plantea como eje central el fin de la mercantilización de este, se plantea implícitamente un cambio de paradigma en la educación.


La política de Convivencia Escolar en Chile 





La Política de Convivencia Escolar, editada el año 2011, se afirma en 3 ejes esenciales:

· Tiene un enfoque formativo, ya que se enseña y se aprende a vivir con otros.

· Requiere de la participación y compromiso de toda la comunidad educativa, de acuerdo a los roles, funciones y responsabilidades de cada actor y estamento.

· Todos los actores de la comunidad educativa son sujetos de derecho y de responsabilidades, y deben actuar en función del resguardo de la dignidad de todos y todas.

El Objetivo general de la política de Convivencia Escolar es orientar las acciones, iniciativas y programas que promuevan y fomenten la comprensión y el desarrollo de una convivencia escolar inclusiva, participativa, solidaria, tolerante, pacífica y respetuosa, en un marco de equidad de género y con enfoque de derechos.

De este objetivo general, se desprenden los siguientes objetivos específicos:

1. Fortalecer la comprensión de la dimensión formativa de la Convivencia Escolar en todo el sistema educativo, y resituarla como el componente central de la gestión institucional.

2. Fortalecer la enseñanza de los conocimientos, habilidades, actitudes y valores propuestos en los Objetivos Transversales, como los aprendizajes básicos para el ejercicio de la Convivencia Escolar.

3. Promover el compromiso y la participación de la Comunidad Educativa, en la construcción de un proyecto institucional que tenga como componente central la Convivencia Escolar, y el ejercicio de los derechos y deberes de cada uno de los actores.

4. Fomentar en todos los actores sociales y de la Comunidad Educativa, una comprensión compartida de la prevención, la resolución de conflictos y la violencia escolar, incluido el acoso sistemático o bullying, desde una perspectiva formativa.

5. Promover una comprensión formativa de la Convivencia Escolar en las estrategias y acciones preventivas que implementa el intersector u otras instituciones en las comunidades educativas.

Fuente:



El Conflicto


En entradas anteriores hemos hablado de cómo la formación de un ciudadano íntegro se condice y va firmemente ligada a la convivencia escolar. En esta entrada introduciremos un tercer concepto que es totalmente complementario y que acompaña a toda relación social en tanto ciudadanía y también está presente en todo ámbito educativo.
Muchos conflictólogos como Vinyamata (2003) proponen que las causas y orígenes del conflicto son tan diversos como los métodos para intervenirlos,  es por esto que la labor de los conflictólogos no se debe limitar solamente a la expresión conflictual, sino que , debe abarcar los diferentes factores que pueden producirlo.
En este sentido la labor de quien trata el conflicto no debe y no puede ser abarcada solo a través de la mediación, puesto que esta no es más que una metodología de las tantas que existen para tratar el conflicto. Por otra parte la labor del conflictólogo tampoco debe ser restringida al mero tratamiento del conflicto cuando este ya está detonado o se ha transformado en violencia o acción, sino que muy por el contrario, la labor debe estar centrada prioritariamente en los orígenes que causan este conflicto, en formas de entender y tratar las relaciones conflictivas de una manera no punitiva y en el posterior tratamiento y análisis del conflicto con las partes afectadas.



Para a analizar el origen debemos comenzar señalando que todos los individuos, tanto de una sociedad como de una comunidad educativa tienen intereses y necesidades personales, las cuales al ser transgredidas o al intentar defenderlas crean situaciones conflictuales. Estas situaciones conflictuales tienen diversos orígenes y para estudiarlos se categorizan en 4, las cuales están representadas en el video que acabamos de adjuntar y que utilizaremos para explicar.
En este podemos ver cómo el conflicto tiene para uno y otro actor distintos orígenes y se plantea que, tal como señala Vinyamata (2003),  la violencia es el punto crítico del conflicto, siendo parte del trinomio conformado por la necesidad, el miedo y la acción.  Al respecto el video pone énfasis en el estudio del origen del conflicto y como la solución de este se encuentra también en su origen. Al respecto Vinyamata (2003) da a conocer cuatro tipo de orígenes del conflicto, los cuales como podemos ver, están presentes en el video:
El primer origen es aquél que tiene que ver con la injusticia social ligada a las cuestiones de poder, viéndose retratada en la molestia de Juan al no ser respetada su necesidad de una vida libre de contaminantes y desechos que conlleva la instalación de esta industria. También podemos ejemplificar este origen de injusticia social en el actual conflicto en Chiloé o el ancestral conflicto mapuche, tal como se puede ver en el siguiente video.



El segundo origen tiene relación con los miedos del individuo y con los problemas y errores de comunicación que se pueden dar en determinadas relaciones, lo cual se ve relatado en el video cuando no se logra una eficiente comunicación entre Juan, el gobierno y el empresario, lo que da paso a malos entendidos y al uso de la fuerza física. El siguiente video retrata a la perfección la importancia una buena comunicación en las situaciones conflictuales y como esta sumada al miedo, pueden ser considerados causas del conflicto.



El tercer tipo de origen que se puede identificar es el de concepciones filosóficas, es decir todo aquello que tiene que ver con cómo el sujeto percibe el mundo que lo rodea, las ideas que le son inculcados a partir de la cultura, la sociedad y la política entre otras. Este origen tiene mucho que ver con la disociación entre la conciencia y la vida.  En nuestro video de Juan lo podemos ver reflejado en los intereses que tiene tanto la comunidad de Ñauri como la industria. Otro video que puede ayudarnos a reflejar esto es el siguiente que habla de las concepciones que existen acerca la diferencia de género.


El cuarto y último origen del conflicto es aquél que se relaciona con las enfermedades físicas y mentales y lleva una directa relación con los procesos biológicos,  este origen puede causar conflicto en la medida de que alguna acción atente directamente a la integridad física o psíquica de la persona o comunidad, como es en el caso del video de Juan, donde este defiende a la comunidad de una inminente contaminación y también puede causar un conflicto en la medida de que enfermedades físicas o mentales afecten la percepción del individuo.

Por último, con respecto a la caracterización del conflicto solo cabe señalar que este debe ser entendido en tanto un aspecto esencial en la interrelación social y que por lo tanto condiciona el actuar educativo y toda relación interpersonal en un modelo democrático. En un modelo democrático economicista y competitivo como el nuesteo no es difícil tropezar con aspectos que nos hacen cuestionar si realmente las relaciones interpersonales mediadas por el conflicto pueden llegar a tener un resultado que no sea la superposición de los intereses del mas fuerte sobre el mas débil. Pero esta concepción de las relaciones interpersonales que a veces parece inherente a todo ámbito social está totalmente condicionada y supeditada a los intereses Darwinistas del actual modelo político económico, en donde la mayoría de las escuelas no es conformada como un proyecto educativo en pos de la pedagogía sino que, muy por el contrario, es con fines mercantilistas.  Por otra parte podemos dar cuenta de cómo la escuela hoy ha sido planteada como un mecanismo de reproducción social, en donde no se enseña a los jovenes a ser un ciudadano integro, sino que, a ser un ciudadano productivo. En este sentido hoy la escuela nos enseña que los deberes son más importantes que los derechos y que el no cumplimiento de estos conlleva medidas punitivas que no hacen mas que acentuar el conflicto y la tensión social.  Para que el conflicto hoy sea visto desde un punto de vista formativo y constructivista se debe comenzar por cambiar los paradigmas de la educación, es decir el por qué se enseña y qué se enseña. 



Convivencia Escolar 

Se debe pensar en la convivencia como un recurso educativo sobre el cual podemos operar para producir aprendizajes.
La convivencia escolar es la relación entre todos los actores institucionales. Esto implica que los niños, jóvenes y adultos son considerados partícipes de la convivencia adscribiéndoseles derechos y responsabilidades, tal como plantea la Política de Convivencia Escolar del Ministerio de Educación.
Bajo lo anterior, el Mineduc entiende la convivencia escolar como: “la interrelación entre los diferentes miembros de un establecimiento educacional (...)...No se limita a la relación entre las personas, sino que incluye las formas de interacción entre los diferentes estamentos que conforman una comunidad educativa, por lo que constituye una construcción colectiva y es responsabilidad de todos los miembros y actores educativos sin excepción” [MINEDUC], 2002b, pp.7.
La convivencia es fruto de las interrelaciones de todos los miembros de la comunidad escolar, independiente del rol que desempeñen. Por lo tanto la convivencia no es algo estable, sino que es una construcción colectiva y dinámica, sujeta a modificaciones conforme varían las interrelaciones de los actores en el tiempo. La convivencia no es responsabilidad de uno u otro actor, sino de todos los miembros de la comunidad educativa, sin excepción. (MINEDUC, 2005; Maldonado, 2004).
La convivencia, entendida así, no se refiere a espacios de esparcimiento, sino que es parte medular del acto educativo, relacionándose con el aprendizaje y la formación de la ciudadanía.

En cuanto a lo último, es necesario entender que uno de los propósitos de la educación chilena es la conformación de ciudadanos críticos, participativos y funcionales al bien común que busca la sociedad. Para enseñar entonces la ciudadanía es necesario comprender a “las escuelas como micro sociedades, en tanto poseen una organización y estructura determinada, con normas de convivencia, sistemas de reglas que regulan las interacciones, la participación, entre otras. Son un pequeño sistema político y social que ofrece muchas oportunidades para practicar y examinar las aplicaciones de los principios democráticos. Este último hecho encierra una riqueza invaluable: la escuela permite aprender las habilidades, actitudes y valores de la convivencia democrática, practicándolos y no a través de discursos. Si la convivencia se enseña conviviendo, la escuela es un lugar de privilegio para realizarlo.”
En palabras del MINEDUC, el desafío de la escuela será entregar un modelo de aprendizaje de convivencia, y ejercicio de valores de respeto, tolerancia, no discriminación y participación. El aprendizaje de valores y habilidades sociales, así como las buenas prácticas de convivencia, serán a su vez la base de la formación del futuro ciudadano (MINEDUC, 2002b, 2005). La escuela debe, por tanto, apuntar a gestionar una convivencia de tal modo de entrar en una dialéctica que favorezca y, al mismo tiempo, vaya progresivamente exigiendo de cada uno de sus integrantes determinadas habilidades sociales, que lleven, mediante la práctica, a la naturalización de los componentes y facultades que permiten y conforman la vida en sociedad.
En definitiva,evaluaciones de programas de no violencia, de promoción de convivencia pro social y de formación valórica confirman que educar formas de convivencia pro social es una manera de favorecer la formación de ciudadanos más comunicativos, más participativos y comprometidos, que confían y respetan a quienes los rodean y que tienden menos a la violencia y al abuso de poder.

Fuente: Banz C. Convivencia Escolar, en Documento Valoras UC (2008)



Cuando ser ciudadano es confuso 


Si bien, no es posible dar con un concepto de ciudadano que sea concreto y agrupe las distintas visiones de este, podemos decir que a grandes rasgos, el ciudadano se puede entender como aquel sujeto social y de derecho que posee facultades de participación y opinión en todos los ámbitos que conciernen a la actividad pública, siendo así afectado por la toma de decisiones populares de un régimen democrático. Desde este punto de vista, se puede entender al ciudadano como un ente integral que es participativo y crítico a los procesos que la sociedad vive en el día a día, tal como se demuestra en el video número uno, donde se nos presenta como un ciudadano no solamente crítico, sino que también participativo en los aspectos sociopolíticos e incluso culturales de su comunidad.



Ahora bien, la visión que aquí hemos planteado de ciudadano, no es la única y generalmente contrasta con una visión sesgada de ciudadano, en la cual, este es relegado netamente a aspectos consultivos de la política, tal como podemos ver reflejado en el video número 2, en el cual podemos observar, cómo el ciudadano, es abordado y conceptualizado desde el punto de vista de la participación político electoral de un país o estado, restándole importancia a la participación y rol que este cumple en todos los otros aspectos socio culturales.


En este sentido, cabe señalar, que la formación de uno u otro concepto de ciudadano, se origina en el ámbito de la convivencia escolar y el trabajo de la comunidad educativa, siendo este el espacio idóneo para la íntegra formación de un ciudadano crítico y comprometido con los aspectos socio políticos y culturales de la sociedad. Hoy la ciudadanía posee una visión crítica de qué es el ser ciudadano, coincidiendo en su mayoría, según lo constatado en el video número 3,  en que esta visión crítica del ciudadano no se condice con la realidad y la formación del ciudadano, tendiendo esto directa relación con la deficiente formación ciudadana que se origina en el ámbito escolar.


Introducción 


¿Cómo abordamos las relaciones entre profesor, alumno, y comunidad educativa, además de toda la gama de personajes que abarcan el paisaje de las relaciones establecidas en base a la educación? Entender esto es un pilar fundamental para hacer de la educación un proceso más significativo y eficaz. También debe ser clave para cualquier estudiante de pedagogía entender los alcances y las implicaciones de la relación entre los diferentes actores del panorama educativo.
Es por eso que en este blog intentaremos condensar todo lo aprendido hasta este punto del curso, con el fin de ponerlo a disposición tanto de profesores como alumnos. Con entradas constantes, y material audiovisual. Cada vez que sea posible intentaremos graficar cada uno de los aspectos claves de las políticas de convivencia en el sistema educacional chileno.


La idea nace al darnos cuenta que los libros, un formato completamente válido y útil, se encuentran en un ambiente hermetizado, y que  un blog es finalmente una herramienta mucho más accesible. Nuestra idea es lograr un blog que ponga en manos de todos aquellos que busquen una orientación clara y entendible, que sea para alumnos, docentes, apoderados y la comunidad educativa en su totalidad.